«Fue el día perfecto y el lugar perfecto donde celebrar nuestra boda. La bodega tiene un montón de rincones diferentes y cada uno de ellos especial, desde el patio, la sala de barricas, los dos comedores, el museo, el jardín y todo su entorno le dan un ambiente acogedor y mágico que no dejo indiferente a nadie. El trato recibido inmejorable. Si pudiésemos volver atrás repetiríamos seguro.»