Única, bonita, especial eso es Bodegas Lalanne. Nuestro día fue inolvidable porque Leonor y su equipo lo hizo así y volveríamos a vivir todo tal cual pasó una y mil veces. Fue una boda emotiva, de las que se recuerdan para toda la vida y donde todo salió perfecto.

Es curioso pero nadie llega a nuestras vidas sin motivo, muchas de ellas pasaran de largo y muchas otras se quedaran contigo porque formaron parte de algún momento de tu vida. Sin duda Leonor Lalanne entró en nuestras vidas para quedarse y le estamos infinitamente agradecidos por ser como es, una mujer entregada, amante de su trabajo, de sus viñas y de su apellido.

La felicidad merece ser recordada, gracias Leonor por crear este bonito recuerdo en nuestras vidas.

Si las paredes de Bodegas Lalanne hablaran, ¿Qué contarían?

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