La celebración de nuestra boda, como todos los novios, queríamos que fuese un momento muy especial, eligiendo con cuidado todos los detalles. Y ese objetivo lo conseguimos en Bodegas Lalanne. Allí descubrimos el escenario perfecto, lleno de magia en todos sus rincones y con el encanto que le confiere su entorno y el cuidado con el que está gestionado. Asimismo, allí encontramos la “socia” perfecta en todos los preparativos, Leonor. Su dedicación, atención y ayuda nos dio la seguridad y tranquilidad de que todo saldría bien. Todo ello nos llevó a disfrutar de cada momento del proceso y, por supuesto, del día de nuestra boda. Un día inolvidable rodeados de las personas que más queremos.

Fotografías realizadas por David Iturralde.

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