¡Un lugar especial! Eso es lo que queríamos para nuestra boda y es lo que nos transmitió las Bodegas Lalanne en el mismo momento en el que nos la enseño Leonor.

Cuando nos enseñó Leonor la Bodega nos quedamos enamorados de ella, de sus jardines tan preciosos y románticos, la sala de las barricas única y personal. Era ese lugar que sueñas cuando eres pequeña y parece sacado de un cuento.

Y ya si acompañamos ese lugar de una persona como es Leonor Lalanne que a la hora de conocerla nos dimos cuenta que era muy amable y atenta con nosotros, sabíamos que ya teníamos el sitio perfecto.

Si nos tuviéramos que quedar con algún momento en los que fuimos a organizar la boda nos quedaríamos con el momento en el que nos dijo Leonor “Chicos, ya está todo hecho, lo único que os queda hacer ahora es disfrutar”. Ese momento fue un punto y final a la organización y nos dimos cuenta que en ese momento ya empezaba nuestra boda. Nos transmitió tanta tranquilidad y tanta confianza que seguimos su consejo, disfrutamos de nuestra boda cada instante y segundo sin preocuparnos de nada.

Gracias, es lo único que podemos decir. Le estamos eternamente agradecidos a Leonor y Laura por hacer que tengamos un recuerdo tan bonito y feliz de nuestra boda.

Fotografias: Josep Molina. Empresa es Life Stories.

 

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